LA TORRE DE BABEL

Una de las historias interesantes de los primeros capítulos de Génesis es la historia de la torre de Babel, en el capítulo 11 de Génesis. En muchas ocasiones tenemos cierta dificultad para comprender lo que se nos dice en esta historia, y mucho de eso se debe a que no somos conscientes de ciertos elementos del mundo antiguo.

Siempre, cuando leemos la Biblia, debemos estar conscientes de que no está escrita a nosotros, aunque sí está escrita para nosotros. Por eso, en ocasiones, cuando intentamos comprender un pasaje, debemos sumergirnos en ese mundo antiguo para intentar entender cómo pensaban acerca de las cosas.

La Idea del Mundo Antiguo

En esta historia de Génesis 11, es algo difícil comprender por qué ellos están construyendo una torre. Muchas personas, si no es que la mayoría, piensan que están construyendo una torre para que la gente pueda subir. El pasaje no deja del todo claro si estas escaleras fueron hechas para llegar a Dios o para desafiarlo de alguna manera; pero la gente piensa que las están construyendo para subir, mejor dicho, ir hacia arriba.

Pero, en mi opinión, el texto nos indica algo diferente; literalmente, nos señala una dirección distinta. Porque en el escenario del sur de Mesopotamia que tenemos en el capítulo 11 de Génesis, la tierra de Sinar, el contexto nos presenta una ciudad que tiene una torre muy notable. Llegamos a entender que «la torre» es lo que se llamaba en el mundo antiguo un zigurat; zigurat significa «casa de dioses»

Un zigurat es una obra arquitectónica muy conocida en el mundo antiguo, porque se construía junto al templo y era parte de lo que se consideraba un espacio sagrado. Un espacio sagrado en esos tiempos no era un sitio donde la gente pasara mucho tiempo; no podían acercarse, y tampoco querrían hacerlo, ya que era un lugar peligroso. Por lo tanto, este lugar no era un sitio hecho para las personas. Ese edificio [torre] fue hecho para que Dios bajara, y esto es justamente lo que observamos en la mitad de la historia de la torre de Babel: Dios baja.

Esa construcción es como un tipo de ascensor ejecutivo, ya que, normalmente, en su cosmovisión antigua, un dios bajaba de los cielos y se dirigía al templo, donde recibiría adoración. Por lo tanto, al observar el contexto histórico, podemos entender lo que están haciendo los constructores: están levantando un lugar sagrado, un lugar donde se adore a Dios. Y quizá nos preguntemos: ¿cuál es el problema con esto? Parece algo legítimamente bueno.

El Problema

Se supone que un lugar santo es un sitio donde se exalta el nombre de Dios. En Deuteronomio 12 podemos ver que Dios ha elegido un lugar para colocar su nombre; ese lugar, que más adelante en la historia de Israel sería el Templo en Jerusalén, es un lugar donde se exalta el nombre de Dios.

Deuteronomio 12:11

deberás llevar todo lo que yo te ordeno—tus ofrendas quemadas, sacrificios, diezmos, ofrendas sagradas y ofrendas para cumplir tus juramentos—al lugar de adoración designado, el lugar que el Señor tu Dios elija para que su nombre sea honrado.

Pero cuando leemos Génesis 11, podemos observar que hay otro motivo: exaltar su propio nombre —“Eso nos hará famosos…”—, es decir, quieren engrandecerse a sí mismos. ¿Qué está pasando aquí en la historia? En el antiguo mundo la idea de hacerse de un nombre no es una idea malvada como tal; ya que lo que se quiere es ser recordado y eso se lograba teniendo hijos tenemos muchos ejemplos en la misma Biblia acerca de esto; tener hijos es hacerte de un nombre, cualquier cosa que sea notable, memorable era hacerte de un nombre.

Podrias hacer cosas muy buenas para hacer de un nombre o podrias simplemente hacer cosas muy malas para hacerte de un nombre, construcciones maravillosas, aventuras, conquistas, sabiduría, todo tipo de cosas ayudaban para hacerte de un nombre. Así que hacerte de un nombre en el antiguo cercano oriente no era considerado una cosa mala pero aqui hay algo más que ellos estan intentando hacer.

Era común en el Antiguo Cercano Oriente que las personas creyeran que los humanos eran obra de los dioses con el propósito de ser sus esclavos. Se pensaba que los dioses tenían necesidades: comida, casa y ropa. Y estas necesidades eran suplidas por los humanos —esclavos— por medio de rituales en esos lugares sagrados. De esta manera, las personas “satisfacían las necesidades de los dioses”.

Al mismo tiempo, se pensaba que, si los dioses tenían sus necesidades satisfechas, estarían agradecidos y, como resultado, atenderían las necesidades de la gente: los protegerían y proveerían para ellos. Así se establecía una relación de simbiosis o codependencia entre dioses y personas.

Por lo tanto, cuando se nos dice que están buscando hacerse de “un gran nombre” —algunas versiones traducen “famosos o un nombre”—, esto se refiere a establecer un espacio sagrado, pero no con la intención de exaltar a Dios. Más bien, se trataba de crear un medio para un fin: conseguir prosperidad y protección. Lo que estaban construyendo era para su propio beneficio [abundancia], no para Dios. Es verdad que esto encaja en el contexto antiguo, pero también en el contexto bíblico.

Cuando leemos el capítulo 3 de Génesis, observamos que Adán y Eva fueron expulsados del jardín de Edén. Perdieron el acceso a Dios, perdieron “el espacio sagrado”. Y en Génesis 11 encontramos que estas personas están haciendo un esfuerzo por recuperar ese espacio sagrado perdido en Génesis 3; están intentando, en un sentido, recuperar el acceso a Dios. A simple vista podría parecer que están haciendo algo bueno, pero en realidad lo hacen por su propio beneficio: es su iniciativa, pero con motivos equivocados.

Al estar en un en un espacio sagrado se debe buscar la grandesa del nombre de Dios no la grandesa de nuestro propio nombre

La Iniciativa de Dios

Génesis 11:5-7

Pero el Señor bajó para observar la ciudad y la torre que los hombres estaban construyendo. Entonces el Señor dijo: «Todos forman un solo pueblo y hablan un solo idioma; esto es solo el comienzo de sus obras y todo lo que se propongan lo podrán lograr. Será mejor que bajemos a confundir su idioma para que ya no se entiendan entre ellos mismos».

Dios rechaza su iniciativa y desciende a la torre, que normalmente, según el pensamiento de los humanos en Babel, era utilizada precisamente para esto. Dios observa lo que está sucediendo: están unidos en algo que está mal, y por eso rechaza su iniciativa.

En el siguiente capítulo del libro de Génesis, en el capítulo 12 vemos como Dios toma su propia iniciativa: de establecer un espacio sagrado a través de, en y entre Su pueblo elegido. Dios utiliza el pacto como medio para revelarse a Abraham y a su familia, y eventualmente para adoptar a Israel como Su pueblo del pacto y establecer Su presencia en medio de ellos: el espacio sagrado restablecido. Al final del libro de Éxodo, en el capítulo 40, terminan de armar el tabernáculo, y Dios mismo viene y habita entre ellos.

Éxodo 40:33-35

Después levantó Moisés el atrio en torno al santuario y al altar, y colgó la cortina a la entrada del atrio. Así terminó Moisés la obra. En ese instante, la nube cubrió la Tienda de reunión y la gloria del Señor llenó el santuario. Moisés no podía entrar en la Tienda de reunión porque la nube se había posado en ella y la gloria del Señor llenaba el santuario.

Por primera vez desde la ultima vez que leemos de los que paso en Génesis 3 en Edén, donde se re-establece el espacio sagrado entre Dios y los hombres, y Dios lo hace entre los Israelitas; esto pasa posteriormente en el templo que edificó el rey Salomon, donde Dios hace su morada con las personas, esto es algo que Dios siempre anhelo.

En el Nuevo Testamento

Juan 14:3

 En el hogar de mi Padre, hay lugar más que suficiente.Si no fuera así, ¿acaso les habría dicho que voy a prepararles un lugar? Cuando todo esté listo, volveré para llevarlos, para que siempre estén conmigo donde yo estoy. 

Cuando recordamos a Jesús dialogando con sus discipulos en parte superior de la casa en una noche especial, el les dice que se irá, pero que no se preocupen porque volverá y los llevará con él para que siempre esten donde él esta. Esto es algo que Dios siempre ha anhelado, la presencia de Dios no solo estaba en el tabernaculo, en los evangelios podemos ver que la presencia de Dios fue materializada en la encarnación de Jesús; y también la presencia de Dios se hizo disponible para los creyentes el día de pentecostés [Hechos 2] descendio el Espíritu de Dios y se convirtieron en templos vivientes, espacios sagrados.

Hechos 2:1-4

El día de Pentecostés,todos los creyentes estaban reunidos en un mismo lugar. De repente, se oyó un ruido desde el cielo parecido al estruendo de un viento fuerte e impetuoso que llenó la casa donde estaban sentados. Luego, algo parecido a unas llamas o lenguas de fuego aparecieron y se posaron sobre cada uno de ellos. Y todos los presentes fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otros idiomas,conforme el Espíritu Santo les daba esa capacidad.

La presencia de Dios llegará a conclusión deseada muy pronto con la Nueva Creación. Cuando no habrá necesidad de ningun templo, ni edificio, ni ascensor porque Dios mismo esta en medio de nosotros.

Apocalipsis 21:2-4

Vi además la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, procedente de Dios, preparada como una novia hermosamente vestida para su prometido.  Oí una potente voz que provenía del trono y decía: «¡Aquí, entre los seres humanos, está el santuario de Dios! Él habitará en medio de ellos y ellos serán su pueblo; Dios mismo estará con ellos y será su Dios. Él enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte ni llanto, tampoco lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir».

En este sentido la torre de Babel nos da una coyontura clave para toda la cuestion acerca de la presencia de Dios y como su plan de va a desarrollar a lo largo de la historia de Biblia. La torre de Babel representa esa primera iniciativa que las gente tomó con motivos equivocados, pero no lleva a ver como Dios mismo hace para re-establecer su presencia; y esto nos da una imagen muy poderosa que Dios siempre ha querido.

Escrito por:

John H. Walton

Experto en Antiguo Testamento

  • Ph.D. Hebrew Union College-Jewish Institute of Religion
  • M.A. Wheaton Graduate School
  • A.B. Muhlenberg College

El Dr. John Walton es un destacado erudito y profesor de Antiguo Testamento, reconocido por su enfoque en el contexto cultural y literario del mundo antiguo para interpretar las Escrituras. Walton sostiene que comprender la mentalidad y el entorno cultural de las civilizaciones bíblicas es esencial para una interpretación fiel de los textos. Es especialmente conocido por sus estudios sobre el Génesis y la creación, donde sugiere que los relatos bíblicos deben leerse en términos de la cosmología y teología del Antiguo Cercano Oriente, lo cual aporta una perspectiva única y contextualizada en la interpretación bíblica.

2 comentarios

  1. María Gracia Zúñiga Medina

    Les agradezco esta información de cómo se traduce lo escrito en la Sagrada Biblia, que es la Palabra de Dios. Me edifica y educa de la palabra, para mi crecimiento espiritual, y amor a Dios. Bendiciones!!

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