¿QUIÉN CAMINA EN LA OSCURIDAD?

Ven conmigo a un lugar muy especial. Hay algunas personas especiales que quiero que conozcas. Conocer a estas personas debería cambiar tu vida. Así que ven conmigo a este lugar especial. También tendremos que viajar en el tiempo y, para ello, debemos dejar atrás nuestros teléfonos móviles y linternas, aunque el lugar al que vayamos esté muy oscuro. Necesitamos experimentar la oscuridad para dar la bienvenida a la luz. Vamos a ir a un jardín muy temprano por la mañana, mucho antes de que haya cualquier rayo de luz. La luna llena se está poniendo y aún no ha salido el sol. A medida que pase el tiempo, se hará más oscuro. ¿Estás preparado?

Aquí estamos, en la oscuridad, esperando a que llegue la luz. Cuando se haga un poco más claro, veremos un jardín con una tumba y una gran piedra bloqueando la parte delantera de la misma. Esta tumba es muy diferente a lo que estamos acostumbrados. Es una cueva, y el cadáver se coloca allí hasta que se descompone, y luego los huesos se colocarán en una caja. Hace sólo un par de días, se depositó aquí un cadáver. Cuando lo colocaron, algunas mujeres vinieron a ver cómo lo hacían. Eso había sido a última hora de la tarde del viernes, justo antes de que empezara el sábado, cuando todo el mundo tenía que descansar. Ahora es el primer día de la semana y es hora de volver a trabajar.

Escucha, ¿puedes oír a alguien que se acerca? Al principio no oímos los pasos, pero sí un llanto. Parece que viene una mujer. Creo que puede ser una de las mujeres que estuvieron en el sepulcro el viernes. ¿Podemos ver lo que lleva en las manos? Parece y huele a especias. Cuando se pone un cuerpo en una tumba y se deja allí para que se descomponga, puedes imaginar el olor que habría. Tal vez utilice las especias para ungir el cuerpo. La unción se hacía por varias razones: si una persona se convertía en sacerdote o rey, habría una unción, o si una persona moría, también sería ungida. Ungir a un muerto era el último acto de respeto antes de que el cuerpo se descompusiera.

Vamos a ver si podemos averiguar quién viene. Hay una razón por la que probablemente es una mujer y no un hombre, porque he oído que el cuerpo en la tumba es el de un hombre que fue asesinado en una cruz junto con algunos otros. En su cruz había un letrero que decía Rey de los Judíos escrito en hebreo, griego y latín. Estaba a la vista de todo el mundo. La señal decía que este hombre estaba siendo ejecutado porque era una amenaza para Roma. Los otros hombres seguían sufriendo en la cruz, pero éste había muerto rápidamente. Era muy inusual. Oí que, cuando estaba en la cruz, gritó «Consumado es.» y entonces pareció que abandonaba su espíritu y moría. Era como si tuviera el control de lo que estaba sucediendo. Por lo tanto, si este hombre en la tumba murió la muerte de un traidor a Roma, ninguno de sus amigos hombre vendrá a la tumba en mucho tiempo por temor a que les suceda lo mismo.

Orando con las manos levantadas

Puede que sea una mujer o varias las que vengan. ¿Oyes lo que dicen? Preguntan quién quitará la piedra para poder ungir el cuerpo. Esta mujer debe ser una amiga muy buena y leal de este hombre. He oído que este hombre tenía doce hombres que le siguieron y aprendieron de él durante tres años. Eso en sí mismo no es tan inusual. Lo inusual era que también tenía un grupo de mujeres que le seguían. Este grupo de mujeres recibió el mismo trato que los hombres. Eso en sí mismo era muy inusual. A una de ellas le expulsó siete demonios y, como agradecimiento, se convirtió en una de sus principales proveedoras. En aquella sociedad, eso significaba que la mujer era su patrona, y él su cliente. Habría sido una relación muy especial, y el hombre debía de ser único. Sin embargo, nada de eso importa ahora porque él yace en la tumba esperando el día de la resurrección cuando YHWH finalmente restaurará todo a su lugar correcto. Llamemos y verigüemos quién viene:

Autor: «¿Quién eres tú que tropiezas así en la oscuridad?»

María: «Soy María.»

Autor: «Hay muchas Marías y ¿cuál de ellas eres tú?»

María: «Soy María de la Magdalena, soy María de la torre porque eso es lo que significa mi nombre.»

Autor: «¿Qué has venido a hacer tan temprano?»

María: «He venido a ungir a mi amigo.»

Autor: «Cuéntanos algo de tu amigo, ¿cómo se llama y cómo se convirtió en tu amigo?»


María: «Se llama Jesús, y me trató como si yo fuera la mejor persona del mundo, pero él trataba así a todo el mundo.»


Autor: «Si trataba a todo el mundo tan bien, ¿por qué lo mataron?»


María: «Todos esperábamos que fuera el Mesías que nos salvaría y traería el reino de Dios para que hubiera justicia y misericordia para todos.»


Autor: “Sabes que hay una piedra delante de la tumba; ¿cómo vas a moverla para poder ungir el cuerpo de Jesús? Podemos ir contigo y ayudarte si quieres. Pero miren y vean ahora que está un poco más clara, parece que la piedra se ha corrido y pueden entrar. María, ¿ves que el sepulcro está abierto? ¿Qué vas a hacer?”


María: «Voy a buscar a Pedro, porque Pedro siempre está dispuesto a dar consejos. Es uno de los líderes entre los apóstoles.»

Poco después, vemos a Pedro y a Juan corriendo hacia el sepulcro. Juan fue el primero en llegar al sepulcro, pero Pedro fue el primero en mirar dentro de la tumba. Ambos ven la tela en la que estaba envuelto el cuerpo, pero los vemos salir y volver a donde estaban escondidos.

Vemos a María mirando dentro del sepulcro, y vemos a otras dos personas vestidas de blanco en el sepulcro. Los oímos preguntar a María por qué llora, pero no podemos oír su respuesta a causa de las lágrimas.

Vemos que María vuelve, sin dejar de llorar. Le preguntamos qué cree que ha sucedido. «María, ¿qué crees que ha pasado aquí?»

«Creo que alguien vino y se llevó el cuerpo, aunque hubiera guardias aquí. Ya sabes que a la gente se la puede comprar; el dinero habla muy alto en nuestra sociedad, pero veo a alguien por allí. Le preguntaré si se ha llevado el cuerpo de mi Jesús. Debe de ser el jardinero por la forma en que mira las flores.»

Vemos a María dirigirse al “jardinero” y preguntarle si se ha llevado el cuerpo. En cuanto María está cerca de él, le oímos preguntar: «¿Por qué lloras, mujer?»

Y, oímos que María responde: «Señor -dice-, si te lo has llevado, dime dónde lo has puesto, e iré a buscarlo.» (Juan. 20:15).

No estamos preparados para lo que sucede a continuación porque “el jardinero” sólo dice: «María.» Cuando dice «María,» todo cambia. Vemos cómo María pasa de ser una mujer desesperanzada que llora a una que, de repente, le da al jardinero” el mayor abrazo de oso que jamás hayamos visto y grita: «¡Rabboni!»

Juan Carlos López-Gómez siendo entregado a su madre.

Oímos que Jesús le dice que no siga abrazándole porque tiene una tarea importante que hacer, que es ir a ver a su Padre. Pero también tiene una tarea muy importante para María. La envía de vuelta para que diga al resto de sus seguidores que sube a su Padre, su Dios y el Dios de sus seguidores. Acaba de encomendarle la importante tarea de ser apóstol.

Vaya, ¡qué mañana ha sido ésta para todos nosotros! Llegamos aquí en la oscuridad, y ahora hay plena luz. Hemos visto a una mujer que no renunciaba a buscar al hombre que la había liberado. Ha sido recompensada con creces por su fidelidad, y hemos visto cómo se le encomendaba la altísima tarea de hablar de Jesús a los apóstoles. Ella es el apóstol de los apóstoles. ¡Qué gran honor!

Es hora de reflexionar un poco más sobre esta historia. ¿Por qué crees que Juan la ha contado así? ¿Por qué ha elegido hablar de María, y qué sabemos de María? Todo lo que sabemos de María es que le expulsaron siete demonios y que atendió las necesidades de Jesús. La historia la ha convertido en una prostituta, pero no hay ninguna prueba de ello en la Biblia. También se la confunde con otras mujeres que ungieron los pies de Jesús. Lo que está claro es que ella tenía un profundo amor por Jesús como su salvador y maestro. Jesús la amaba y respetaba a su vez.

¿Por qué crees que Juan nos dice que es el primer día de la semana? Lo hace dos veces. Una vez, cuando comienza el relato en, 20:1, y luego en 20:19, quiere que entendamos que ésta es una semana de la nueva creación. Cuando Juan comenzó su libro, lo hizo de tal manera que nos remontara a Génesis 1 y 2. Creo que Juan quiere que veamos esto como un nuevo comienzo.

Cuando Juan nos dice que la tumba está en un jardín y que María cree que Jesús es “el jardinero,” nos pide que recordemos la historia del Jardín del Edén. Juan está escrito para que podamos visualizar su mensaje. Al decirnos que la tumba está en el jardín, debería ayudarnos a visualizar el Jardín del Edén. Dos personas fueron puestas en el Jardín del Edén para vivir en relación y cuidar del jardín como sacerdotes. Pero sabemos que eso no duró porque pronto comieron del fruto y fueron expulsados de allí. La vida se hizo difícil, y la relación entre hombres y mujeres era a menudo una lucha. Creo que Juan ha utilizado la imagen de un jardín con María y Jesús para decirnos que ahora la maldición de la muerte ha sido derrotada con la resurrección de Jesús. Y que puede haber una nueva forma de vivir, o que la forma en que la vida debía ser vivida desde el principio es posible de nuevo. En gran parte de la historia, las mujeres han sido relegadas a un segundo plano, y cuando Jesús envía a María a decírselo a los demás, lo ha deshecho por completo.

Jesús no sólo ha invertido lo que ocurrió en el jardín entre hombres y mujeres y entre ellos y Dios, sino que además ha asumido el papel de una mujer. Juan es el único que registra que Jesús lavó los pies a los discípulos en la Última Cena, en lugar de hablarnos del pan y el vino. Era tarea de una mujer o de un esclavo lavar los pies de los visitantes. Con la muerte y resurrección de Jesús se produce el gran cambio. El pecado y la muerte han sido derrotados, y el papel de la mujer en la sociedad ha dado un vuelco. La resurrección lo cambia todo; lo cambió para María igual que debería cambiarlo todo para nosotros. La resurrección dice que hay esperanza para el futuro y que un día Dios nos devolverá al jardín creando un cielo y una tierra nuevos.

¡Recuerda elegir la vida!

Escrito por Jack Vogt

Traducido por Hector Nieblas Grijalva, Muchas gracias amigo!!!

2 comentarios

  1. Ossiel Santoscoy

    Me conmueven la primera parte del blog. Me imaginé los perfumes y aromas de arreglos florales en los funerales, las despedidas que dejan la esperanza de volver a ver al ser amado en este caso Jesús; pero siendo sinceros nadie esperaba volver a ver vivo al Maestro a Jesús nuestro Señor y después Él mismo se presenta como amigo a sus discípulos.

    El Maestro ha resucitado y si como se describe fue un grupo de mujeres que comunicaron¡la buena noticia de la resurrección!

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