Una de las cosas que he aprendido con el transcurso de los años es que las grandes historias de la biblia deben ser leídas una y otra vez, y siempre notaras algo diferente. Cuando leo mi Biblia, he aprendido a voltear a esas buenas historias de Genesis 1-11. Estas narraciones iniciales establecen un marco temático y literario que nos ayuda a entender el resto de la Biblia. Desde la infancia, muchos hemos aprendido sobre la historia del Éxodo, donde Dios libera a Israel de Egipto a través de Moisés, un profeta único por sus milagros y relación con Dios (Dt. 34:10–12).
Por lo general cuando leemos acerca de la historia del Éxodo, leemos lo que nos llaman «la atención», pensamos en Moisés, y tratamos de leer acerca de la acción que hay en la historia. Como la zarza ardiente o el enfrentamiento entre Moisés y el faraón, y con ello pasamos por alto detalles importantes que el Espíritu de Dios ha incluido. Uno de estos detalles es el papel crucial de siete mujeres que actuaron conforme a la voluntad de Dios y fueron utilizadas por Él para salvar a Moisés de la muerte. Aunque suelen ser personajes minimizados, en esta historia sus acciones reflejan el carácter de Dios, e incluso algunas de sus palabras y actos son más adelante atribuidos directamente a Dios en el mismo libro.
Pero antes de iniciar, me gustaría agradecer a Dra. Carmen Imes, experta en Antiguo Testamento en la Universidad de Biola. Ya que el año pasado pude tomar un curso acerca del libro de Éxodo, el cual fue de mucha bendición para mi y me ha ayudado a ver detalles que en ocasiones omitimos.
LA BENDICIÓN DE DIOS
Génesis 1:26-28
Entonces Dios dijo: «Hagamos a los seres humanos a nuestra imagen, para que sean como nosotros. Ellos reinarán sobre los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos, todos los animales salvajes de la tierra y los animales pequeños que corren por el suelo». Así que Dios creó a los seres humanos a su propia imagen. A imagen de Dios los creó; hombre y mujer los creó. Luego Dios los bendijo con las siguientes palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense. Llenen la tierra y gobiernen sobre ella. Reinen sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que corren por el suelo».
Podemos observar como Dios decidió crear a lo más importante de su creación, a un ser vivo que serán los representantes de Dios ante toda la creación, gobernando bajo la autoridad de Dios, eso quiere decir de la misma manera que Dios lo hace. La vida y los actos de estas criaturas reflejan lo que es Dios; por lo que Dios los bendice, “sean fructíferos y multiplíquense, llenen la tierra y gobiernen sobre ella”.
Todos conocemos lo que pasa después, estas criaturas se revelan y las cosas empiezan a cambiar. Génesis 1-11, nos deja ver como el ser humano, ha decidido actuar en contra de Dios, con el propósito de enaltecerse sobre todo incluso por encima de Dios. Pero Dios ha decidido actuar por medio de una nueva familia (Abraham y Sara), la cual tiene el propósito de bendecir a toda las naciones (la creación), pero, la familia por la cual Dios llevará esta bendición, es una que, está aprendiendo a obedecer a Dios y en muchas ocasiones —me atrevería a decir, gran parte de la historia—,no actúa como esa familia, que representa a Dios y que debía bendecir a muchos, sino todo lo contrario. Podemos observar muchos eventos a lo largo de esta historia bíblica que son muy lamentables, hasta llegar a un punto, en esta familia, donde unos hermanos pensaron que era una excelente idea acabar con la vida de su hermano menor, solo porque era un soñador. Al final la mayoría de los hermanos decidieron engañar a su padre, diciendo que este hijo había muerto, pero en realidad lo habían hecho un esclavo. Pero, Dios mostró su favor y esta historia horrible y torcida, la convirtió en una gran bendición para el mundo, a tal grado que este hijo se convirtió en una de las personas más poderosas de Egipto, y desde ahí él pudo bendecir no solo a su familia, sino a las naciones.
Los últimos capítulos del libro de Génesis, se nos dice que los hermanos de José llegarón a Egipto porque una gran hambruna azotó la tierra. Y lo primero que nos dice Éxodo, es algo oscuro, en comparación con Génesis que termina con una familia restaurada, en abundancia y bendición. Pero Éxodo, específicamente, en el verso 6, nos dice que, todos ellos murieron, (el cual es un problema), porque ¿Qué pasará con esa familia que sería de bendición a todos? Pero, quien nos está contando la historia en vez de lamentarse, nos dice algo diferente inmediatamente. Y podemos ver que es un versículo clave para todo lo que viene más adelante, y no solo eso, también es muy importante para comprender el rol de los personajes que veremos.
Éxodo 1:7
Pero sus descendientes—los israelitas—tuvieron muchos hijos y nietos. De hecho, se multiplicaron tanto que llegaron a ser sumamente poderosos y llenaron todo el territorio.
— ¿Te son conocidas algunas palabras o ideas? ¿Dónde las hemos escuchado o leído antes? ¡Si! sin duda alguna en Génesis 1:28, en la bendición de Dios para los seres humanos quienes lo representarán sobre toda la tierra—. Por lo que, que Éxodo incia presentandonos un problema en las primeras páginas de este libro, lo que Dios llamó “muy bueno” en Genesis 1, también se nos muestra en Éxodo 1; por lo que podríamos decir que, tenemos “un buen” problema. Los siguientes pasajes hablan acerca de un rey, que no conoció acerca de José, y se nos deja ver la respuesta de este rey de Egipto, ante la bendición de Dios, que es manifestada en la multiplicación abundante del pueblo de Israel.
Éxodo 1:8-10
Tiempo después, subió al poder de Egipto un nuevo rey que no conocía nada de José ni de sus hechos. El rey le dijo a su pueblo: «Miren, el pueblo de Israel ahora es más numeroso y más fuerte que nosotros. Tenemos que idear un plan para evitar que los israelitas sigan multiplicándose. Si no hacemos nada, y estalla una guerra, se aliarán con nuestros enemigos, pelearán contra nosotros, y luego se escaparán del reino».
Al ver a la abundancia de vida que surge de parte de los israelitas, para faraón es una amenaza y no una bendición que Dios otorgó, por lo que, decide actuar “astutamente” y deja de ver a los israelitas como seres humanos; para él ya no son personas “ahora son un peligro”. Él decide detener lo que está la vida que está floreciendo, y mandó a oprimir al pueblo haciéndolos esclavos, pero esto no detuvo la bendición de Dios, y entre más los oprimían más se multiplicaban y más llenaban la tierra; y el temor que había iniciado en el rey, ahora se había esparcido por toda la nación; y, la Biblia dice que les amargaron la vida en cada uno de sus trabajos como esclavos (Éx. 1:14). El rey se convence de acabar con la principal amenaza a la seguridad nacional de Egipto; los bebés, y es aquí donde estos personajes entran en la historia e intervienen de una manera fascinante.
LAS PARTERAS – ZIFRA Y PUA

De pronto, en la historia observamos al faraón teniendo una conversación con dos parteras (Éx. 1:15), y les dice que cuando ellas estén en los partos de las hebreas, y vean literalmente “las dos piedras”, es ahí donde pueden ver el sexo del niño y deben matarlo, pero si es una niña deben dejarla con vida. Y estos es exactamente lo que este faraón le dice al pueblo de Egipto versículos más adelante en el verso 22: «—¡Tiren al río a todos los niños hebreos que nazcan! A las niñas, déjenlas con vida». Algo interesante es que al parecer para faraón las mujeres en realidad no son una amenaza para él. Las deja vivir como si pensará que en realidad no significarán gran cosa. Ya que lo que el temía era una guerra hecha por los hombres (Éx. 1:10), él pensó que su peligro principal eran los hombres, talvez por su experiencia en guerras pasadas, dominios, etc.
Pero, la Biblia nos deja ver que estas parteras, Zifra y Pua, son mujeres temerosas de Dios, conocen que lo que está ocurriendo con el pueblo de Israel es la bendición de Dios, y deciden no actuar en contra de ella, por lo que, no siguen las ordenes de faraón y preservan la vida de los niños. Después, faraón las manda a llamar de nueva cuenta para preguntarles porque no han cumplido su mandato. Y ellas responden con una afirmación única que es como un golpe bajo y resalta lo que estas mujeres están haciendo en la historia:
Éxodo 1:19
—Las mujeres hebreas no son como las egipcias—contestaron ellas—, son más vigorosas y dan a luz con tanta rapidez que siempre llegamos tarde.
En ocasiones algunas versiones se traduce la palabra «ḥāyōwṯ», como “robustas”, “fuertes” o “vigorosas”. Pero, creo que esta frase, que es un poco rebelde, nos deja ver que a las mujeres hebreas en un sentido son mejores. Pero, no por cuestiones raza o nación sino que una mujer egipcia seguiría cualquier edicto dado por el rey, pero en cambio una mujer hebrea hace lo que Dios le ha mandado a hacer; pues están “llenas de vida [«ḥāyōwṯ»]. Génesis 1, nos deja ver que la vida solamente proviene de Dios. Por lo que tanto las parteras como las madres son personas que se identifican y actúan conforme a la voluntad de Dios, protegiendo lo que Dios está haciendo en contra de la opresión, que faraón ha decidió levantar en contra esta vida [la bendición de Dios].
LA HIJA DE LEVI Y LA HERMANA

Mientras seguimos leyendo la historia, los padres de Moisés son presentados como parte de la tribu de Levi. Pero, el padre de Moisés es dejado de lado en la historia [después sabremos de él (Núm. 26:52)] y la historia se enfoca en la madre de Moisés, aunque en algunas versiones es presentada como una mujer de la tribu de Levi, creo que una presentación más apegada al hebreo es “una hija de Levi” (hb. «baṯ -lê·wî«) . Pienso que comprender esto, nos ayuda en la historia porque no debemos olvidar que en la mente del rey de Egipto, «las hijas» en realidad no son una amenaza, son inofensivas; y la Biblia nos dice que esta hija queda embarazada y al dar a luz vio a su hijo.
Éxodo 2:1-2
En esos días, un hombre y una mujer de la tribu de Leví se casaron. La mujer quedó embarazada y dio a luz un hijo. Al ver que era un niño
excepcional, lo escondió durante tres meses.
Dudo mucho que al dar a luz, una mamá vea a su hijo y piense que es un bebé feo, aunque en verdad el o la bebé, si lo esté. Por lo general el día de hoy cuando un bebé llega a un hogar, todos esperan ver lo tierno que puede llegar a ser; y cuando las fotos son publicadas en redes sociales, todos comentan lo hermosa o hermoso que es, por lo que es raro que lo identifique como feo. Las mamás, siempre verán con amor, y que hay algo especial y único en ese nuevo ser. La palabra «excepcional» que utiliza la versión NTV, en algunas otras versiones como RV60, NVI, utilizan la palabra “hermoso” . Pero, me gustaría comentarte algo muy interesante acerca de la palabra utilizada en hebreo, “ṯōw”, ya que esta es la misma palabra que es utilizada Génesis 1, cuando Dios estaba haciendo su creación. Ya que esta palabra significa “bueno”.
Por lo que, al parecer, esta «hija de Levi», no es que está viendo lo sobresaliente que es su hijo, sino que al parecer, ella es el tipo de mujer que identifica lo que “es bueno”. Su apreciación coincide con la de Dios en Génesis 1, cuando Dios bendice a los seres humanos, ve que es bueno. Por lo que ella, no comparte la conclusión del Faraón. No ve a los hijos como una amenaza que hay que eliminar, sino que ve que es bueno el fruto de su vientre. Ella decide alinearse a las palabras de Dios y actúa como se supone deben actuar los humanos, llenando la tierra y dominándola conforme a la voluntad de Dios.
Éxodo 2:3
Cuando ya no pudo ocultarlo más, tomó una canasta de juncos de papiro y la recubrió con brea y resina para hacerla resistente al agua. Después puso al niño en la canasta y la acomodó entre los juncos, a la orilla del río Nilo.
Nunca he visto, a una mamá dejar a sus bebés juagr en el agua a solas. Y menos, en el lugar donde alguien a muerto por ese motivo como en las aguas donde los niños hebreos eran asesinados por orden de faraón, por lo que esta mujer se encontraba colocando a su hijo en las aguas de la muerte. Ella lo colocó en una canasta, por el cual la vida de este niño se mantendría a salvo, —lo interesante de todo y estoy seguro lo recordarás en un momento—. pero, en esta historia es la última vez que utiliza esta palabra [en hebreo] en la Biblia, y la palabra a la que me estoy refierendo es la que se utiliza para referirse al lugar donde la hija de Levi colocó al bebé. Esta palabra se traduce como arca (hb. «tebah»), y solamente en una ocasión se utilizó esta palabra en la Biblia, y fue donde se nos habla de cómo Dios mantuvo a salvó la vida de una familia de las aguas de la muerte.—¿Sabes a cuál historia de refiero? La famosa historia conocida como «El arca de Noe o el diluvio» (Gén. 6-11).
!Sin duda alguna es una gran historia¡ Donde estas mujeres actuan y promueven la bendición de la vida que abunda de parte de Dios, y enfrentan la astucia de un rey que cree que su autoridad esta por encima de todo. Por lo que evidentemente, estas historias son muy importantes cuando leemos la historia de Éxodo; y no deben ser ignoradas, pues Dios mismo las dió a conocer.
LA HIJA DEL FARAON Y LA ESCLAVA
Éxodo 2:4
La hermana del bebé se mantuvo a cierta distancia para ver qué le pasaría al niño,
Podemos observar esta niña, quien se convierte en una guardiana del bebé que está en «el arca» dentro del Nilo. Por lo que la historia pareciera entrar en un suspenso, y nos presentará ahora a otra hija, que no es de la tribu de Levi y no es cualquier hija, sino que es la hija del faraón, hija del que ha causado tanto dolor a las familias de Israel.
Éxodo 2:5-7
Al poco tiempo, la hija del faraón bajó a bañarse en el río, y sus sirvientas se paseaban por la orilla. Cuando la princesa vio la canasta entre los juncos, mandó a su criada que se la trajera. Al abrir la canasta la princesa vio al bebé. El niño lloraba, y ella sintió lástima por él. «Seguramente es un niño hebreo», dijo. Entonces la hermana del bebé se acercó a la princesa. —¿Quiere que vaya a buscar a una mujer hebrea para que le amamante al bebé? —le preguntó. —¡Sí, consigue a una! —contestó la princesa. Entonces la muchacha fue y llamó a la madre del bebé. «Toma a este niño y dale el pecho por mí—le dijo la princesa a la madre del niño—. Te pagaré por tu ayuda». Así que la mujer se fue con el bebé a su casa y lo amamantó.
Ella identifica al bebé, y tambien sabe que es en ese lugar donde el niño debe morir por decreto de su padre. Por lo que ella decide no tomar a cualquier niño, sino a un niño que es el «principal riesgo de su nación» según el rey. No debemos olvidar, que hay una guardiana observando desde lejos, muchos piensan que Miriam pudo tener al rededor de 6 años de edad, por lo que hay algo que sobresaltar sobre esta hermana que esta actuando muy diferentes de todos los hermanos que debieron cuidar a sus hermanos en las historias anteriores a esta; si yo fuera el que observa de lejos sin duda alguna en este punto muy probablemente me hubiera quedado sin aliento. Ya que esta guardiana, no conoce lo que pasa por la mente de la hija del rey.
De acuerdo con el pensamiento egipcio, cuando te bañabas el rio Nilo podia ser por una cuestion especial, y estos baños tenían que ver con un ritual, específicamente relacionado con la fertilidad. Ya que, según esta antigua mitología, el dios Osiris había muerto en el rio, y parte de su cuerpo no fue encontrado; por tal motivo este río traía vida y fortuna a la nación, ya que la principal fuente económica provenía de este río. Y cuando una mujer quería quedar embarazada se bañaba en el Nilo haciendo una oración.
El versículo 6 nos dice que cuando la hija del faraón conoce al bebé, “vio allí dentro un niño que lloraba, le tuvo compasión y exclamó: —¡Es un niño hebreo!”. Esto es muy interesante, ya que ella no actúa conforme a su cultura, ni leyes. Ella podría haber actuado como una egipcia, por lo que pudo haber hecho dos cosas. Pudo haber llevado al niño al templo para bendecirlo pensando que es un regalo de su dios, o, acabar con la vida del niño problema de la nación (regresarlo al agua), obedeciendo a su rey y padre. Pero ella, decide una tercera opción, no actuar a favor de los edictos del rey. Ella actúa diferente, y esto es sumamente increíble, porque no hace lo que sus ritos indican, no hace lo que su rey [y dios] decretó; y lo más asombroso es que en esta historia las palabras que se describen acerca de ella, son las misma con las que después Dios es descrito en los versículos 24-25, quien al oír sus gritos decidió actuar y los reconoció.
Hay muchas cosas muy sobresalientes en la historia, pero, una cosa que podemos observar es que faraón ha ordenado a la nación que acaben con los niños hebreos arrojándolos al agua, pero en la historia, y su hija, no actúa de esta manera, sino que sus actos son muy semejantes a la hija de Levi. Ella en su comprensión limitada de Dios, actúa conforme a su voluntad y sabe que esto es “lo bueno”. Y concientemente actúa en contra del decreto de su padre; incluso poniendo su vida en riesgo. La herramienta que faraón utilizó en esta situación, es algo que debe tomarse en cuenta porque, él deshumaniza la vida, y los ubica como un riesgo nacional. Pero la hija de faraón y juntos con estas mujeres, resaltan el valor que hay en cada vida [la bendición de Dios]. Por lo que la hija decide actuar de una manera diferente a su padre, que somete y oprime la vida de las personas con el fin de que la vida no siga floreciendo; sino que ella da un salario a una mamá que estará amamantando y criando a su propio hijo, ella está pagando para que tengan a un bebe hebreo vivo —actuó totalmente en contra del decreto de su padre—. En la historia, ella no sabe que ellos son familia, pero ella si sabe lo que “es bueno”.
SÉFORA LA MADIANITA

Por lo que la séptima mujer es introducida en la historia, cuando Moisés huye de faraón porque quiere asesinarlo. Esto a consecuencia de haber asesinado a un egipcio cuando intentaba visitar la casa donde había pasado mucho tiempo. Este egipcio golpeaba a uno de sus hermanos y vio que nadie hacia nada por lo que decide actuar, y tomó la vida de ese hombre. Algo muy grave y diferente a lo que Dios nos está enseñando en la historia a través de las mujeres, es que a este Moisés lo escondieron para preservar la vida; pero, ahora él está escondiendo a alguien, al que le arrebató la vida. Muchas cosas se han hecho para preservar la vida en este libro, y en específico la vida de este hombre que ahora en una edad «madura», lo primero que hace es quitarle la vida a alguien porque pensó que era bueno hacerlo.
Las mujeres al inicio del libro, deciden actuar resistiendo la maldad y la opresión de los egipcios protegiendo la vida, no deciden hacer lo mismo que faraón. En este pedazo de la historia, tenemos a un Moisés que no tiene una identidad, el narrador lo menciona como parte del pueblo hebreo, pero nunca lo vemos a él mismo afirmando esto. Moisés, es un personaje complicado, hay mucho que esta por descubrir acerca de quién es él, y el libro de Éxodo no nos dice quién es su padre, la hija del faraón no conoce a sus padres. Por lo que lo nombra “Moisés” en hebreo, hace rima con la palabra “sacar”(hb. mashah), nos dice la Biblia. Pero, su nombre en egipcio seria traducido como “el hijo de . . .” por lo que, en parte de la historia, está por descubrirse quien es él y quien es Dios en los próximos capítulos.
Por lo que, en este tiempo, donde Moisés tiene que huir huye a la tierra de Madián, donde conoce a una mujer, por lo que la séptima mujer de la que hablaré un poco, se encuentra dentro de estas siete mujeres, hijas del sacerdote (Jetro). Y lo interesante de esto es que esta última mujer es parte de dos grupos de siete mujeres, y esta mujer se llama en español Séfora. Y es muy interesante porque ella, juntos con su padre y su comunidad ayudan a dar estabilidad a Moisés, en donde su vida parecía un caos, donde no solo lo quieren matar, sino que no pertenece a ningún lado. Aquí el conoce a Séfora quien le da una familia a Moisés, y le ayuda a darle una estabilidad perteneciendo a una familia.
Durante este tiempo, es cuando Dios se revela a Moisés, para enviarlo frente para que saque a Israel y aunque en cinco ocasiones Moisés debatió con
Dios, un tema del cual dialogó fue sobre quien es Moisés (que es israelita, egipcio y ahora madianita). Al final, Moisés cede ante lo que Dios ha decidido hacer. Por lo que el deja el monte en dirección a Egipto y llegamos a una de las historias más extrañas —en mi opinión de toda la Biblia—.
Éxodo 4:24-26
Rumbo a Egipto, en un lugar donde Moisés se detuvo con su familia para pasar la noche, el Señor enfrentó a Moisés y estuvo a punto de matarlo. Pero Séfora, la esposa de Moisés, tomó un cuchillo de piedra y circuncidó a su hijo. Con el prepucio, tocó los pies de Moisés y le dijo: «Ahora tú eres un esposo de sangre para mí». (Cuando dijo «un esposo de sangre», se refirió a la circuncisión). Después de ese incidente, el Señor lo dejó en paz.
Este es uno de los pasajes más extraños en toda la Biblia, hace unos versículos Dios mandó a Moisés a sacar al pueblo de Egipto, pero ahora Dios mismo quiere quitarle la vida. No sé a ciencia cierta qué es lo que pasó aquí y existe mucha especulación y ambigüedad en esta historia. Pero lo que, si sabemos, es que Dios iba tomar la vida de Moisés, pero, Séfora interviene cortando el prepucio de su hijo y toca los pies de Moisés; y Dios decide dejarlo en paz, por lo que Moisés esta vivo por lo que Séfora hizo. Es interesante que Séfora está al tanto y es consciente de lo que debe hacer, no lo sabía Moisés, no lo sé yo, pero ella sí. Ella, sabía que hacer, ella sabe que la circuncisión funciona como señal de la relación entre Dios con este pueblo especial. Por lo que una vez más este hombre ahora es liberado de nueva cuenta de la muerte, pero ahora por Séfora quien se interpone entre Dios y su esposo.
Estos pasajes del rescate de Moisés es todo un acertijo, pero lo que te puedo decir es que Dios en capítulos más adelante pareciera solicitar algo muy semejante a lo que la séptima mujer hizo para no tomar la vida de su esposo. Ya que aquellos que han “tocado” con sangre los dinteles y los postes de la puerta de sus hogares, el Señor pasará de largo y la muerte no tomará la vida de su primer hijo. Por lo que pareciera que una madianita ahora está actuando como Dios mismo actuará en el futuro, para salvar al pueblo de lo que Dios hará, y no solo eso, sino que también sabe que esto que hizo identifica a su familia como pueblo de Dios.
CONCLUSIÓN

Lo que nos deja ver el inicio de esta gran y asombrosa historia, es que estas mujeres son el camino por el cual Dios salvó muchas vidas, porque ellas son mujeres conscientes de lo que Dios estaba haciendo. Y fueron lo suficientemente valientes para preservar la bendición de Dios, enfrentando y resistiendo lo que faraón pensó “astutamente” era bueno.
Desde el inicio de este libro, se nos cuenta sobre como Dios saca aun pueblo de la muerte llevándolo a un lugar de vida abundante. Una y otra vez, observamos como Dios los rescata de la muerte, y les provee para que sigan viviendo, pero, el pueblo que fue rescatado muchas veces, no está en sintonía con lo que Dios está haciendo.
El mes anterior se celebro en México, el día de las madres, y muchas fueron celebradas porque Dios les permitio esa bendición, pero también hay mujeres que no tienen esta oportunidad, o ahora están viviendo otra etapa de su vida, o personas que son hombres. Pero, a través de esta historia podemos observar a unas Zifra y Pua [las parteras], que pudieron haber perdido la vida, incluso una mamá que ocultó a un hijo—donde cada llanto pudo haber sido el ultimo para él, para ella y toda la familia—. En la historia, algunas mujeres, son madres, otras hijas, otras esclavas, e incluso princesas, que son de diferentes naciones y tradiciones, pero esto no las limitó a actuar como una comunidad unida, actuando en contra del edicto de faraón, que piensa que no puede haber ningún tipo de alianza entre ambas naciones, pero ellas nos dejan ver como su decisión rebasó esos límites para preservar la bendición de la vida dada por Dios; sin importar que fuera sumamente peligroso.
Todas estas mujeres actuaron valientemente, ninguna recibió una revelación especial. Ninguna de las mujeres estaba planeando hacer las cosas para levantar a un líder. La historia nos deja ver que estas mujeres decidieron cumplir el rol que les toca en su sociedad, dentro de su propio circulo de influencia. Las parteras solo hacen cosas de parteras, la madre da a luz, la hermana solamente cuida a su hermano de lejos, la hija del faraón experimenta las bendiciones de Dios, la esclava obedece a su dueña, y una esposa cuida su casa. Pero lo que las motiva a cumplir con su rol, es que se niegan a participar en la definición de lo que Faraón piensa lo que “es bueno”, y en su lugar ellas deciden aceptar lo que Dios piensa que es bueno.
Ellas solamente hicieron lo que debían hacer, y mientras la historia avanza te das cuenta que es lo que Dios hace por medio de hombres y mujeres que están dispuestos a seguir su voluntad, porque para eso fuimos creados, para ser personas que representan a Dios en cualquier lugar conforme a la voluntad de Dios. Y a partir del capítulo 19, podemos observar a Dios invitando a toda una nación actuar como sus representantes —como estas mujeres y Moisés—, ante todas las naciones de la tierra.
Me gustaría terminar con dos preguntas ¿Cuál es tu rol hoy? ¿Estás dispuesto a vivir una vida que representa a Dios precisamente en el lugar donde estas y conforme a lo que Él llama que es bueno?
!Recuerda elegir lo bueno, Elige Vida¡


Muchas gracias Hector, Muy bien hecho!
Gracias, Amigo. Dios me ha rodeado de personas que han sido de mucha bendición para mi, esto me ayuda a poder identificar quien es Dios, quien soy yo y quien es mi projimo.
Dios les bendiga hno. Héctor, escucharlo y leerlo parece que tiene vetas de las hijas del Rey; pero no ¡es su estilo único! donde nos expone una historia con esperanza tanto para la mujer actual en todos sus roles dentro de nuestra sociedad como para nosotros los varones y lo que Dios espera de nosotros. Un abrazo hermano Héctor y al Maestro Vogt.
🙂
Hola Hermano, Si parece mucho a las Hijas del Rey, Dios ha dado a los seres humanos una responsabilidad unica y hermosa, representarle en toda la creación. Que bueno que fue de bendición para usted